Infraestructura es todo aquello por debajo de la "estructura". El prefijo "infra" nos indica que existe una relación de forma subyacente con el otro elemento. Aunque "infra" puede tener también un carácter oscuro (inframundo) o negativo (infrahumano), asociado a esa situación de estar en un status inferior. En infraestructura no es necesariamente así, pero ese carácter de estar supeditado a la estructura puede hacer que su importancia se minusvalore, en comparación a la "estructura". Los elementos de ingeniería civil son en general infraestructuras: carreteras, ferrocarriles y puertos (infraestructuras de transporte), conducciones de agua, potabilizadoras, conducciones de saneamiento y depuradoras (infraestructuras de abastecimiento y saneamiento), etc. En muchos casos no parece tan claro que es la estructura, sobre todo si uno piensa en términos de un ente físico. En estos casos la "estructura" son otras actividades que necesitan del soporte de la infraestructura para funcionar. Además, el término infraestructura se puede extender a todo aquello que, relativamente oculto, soporta y permite otras actividades, por ejemplo, almacenes y centros de clasificación (infraestructuras logísticas), colegios y universidades (infraestructura educativa), o cualquier serie de elementos que dan soporte a otro elemento. La definición del diccionario de la Real Academia es bastante clara en estas dos acepciones:
En este conjunto de elementos es probable que haya relaciones complejas en las que haya infraestructuras, estructuras y superestructuras, infraestructuras embebidas en otras o interrelacionadas, dándose soporte entre ellas y combinadas dando apoyo a otro elemento de estructura. Mirando en particular al significado de elementos que permiten el buen funcionamiento de un país, podemos imaginar la magnitud y complejidad de las distintas "infraestructuras", y de las relaciones entre ellas, que necesita un país para funcionar. En cualquier caso, dejando a un lado definiciones teóricas al respecto, las infraestructuras en general no se ven, están ocultas, o quedan tapadas por las otras actividades a las que dan soporte. Normalmente no le prestamos atención hasta que no funcionan bien, notamos su ausencia y olvidamos que existen cuando todo va bien. En una analogía, de nuevo, corporal, todo nuestro querido cuerpo es la infraestructura de nuestro ser, de nuestro ser consciente podríamos decir, con toda esa serie de complicados tubos llenos de fluidos, fibras transmitiendo impulsos eléctricos, huesos soportando el peso, órganos bombeando, digiriendo, absorbiendo aire, excretando desechos, y, en definitiva, manteniendo el conjunto con vida. Cuerpo al que en muchos casos solo prestamos la debida atención cuando empieza a fallar, es decir cuando empieza a presentar enfermedades y dolencias varias, por desgaste propio del tiempo o por desgaste acelerado por malas decisiones o total irresponsabilidad.
Siguiendo esta idea, en la que la infraestructura es aquello que soporta a la estructura y que en muchos casos no se ve, o en general no se le presta atención, salvo cuando las cosas empiezan a fallar, ha quedado a la vista en estos días de comienzo de la coronaera cuales son los servicios más fundamentales, sin los cuales el pánico cundiría, sin los cuales el colapso de la ciudad sucedería en cuestión de días. Haciendo una recapitulación tendríamos las siguientes actividades, sin ningún orden en particular, que bajo mi punto de vista proporcionan lo más básico para mantener animales humanos con vida:
En estas actividades participan, sin ser ni mucho menos exhaustivo, agricultores, ganaderos, recolectores, operarios de plantas de procesamiento, técnicos de laboratorio, camioneros, estibadores, técnicos e ingenieros de cada especialidad, recogedores de basura, más camioneros. En los hospitales, como micromundos además del personal médico, de enfermería, tendríamos personal de limpieza, de cocina, lavanderías, etc. Todo ellos interrelacionado en una compleja red.
El resto de las actividades (económicas) son también importantes, desde luego, para el funcionamiento de un país, pero digamos que importante no es fundamental. ¿Son actividades que sostienen el actual sistema económico? Por supuesto, tanto como, y siendo un poco exagerado, las casas de apuestas, el fútbol o las youtubers pueden generar dinero, pero apuesto a que nadie diría que son fundamentales, que, puestos a elegir, preferiría futbol a hundirse en su propia mierda si las depuradoras dejasen de funcionar, o morir de hambre si esa compleja red de suministradores de alimentos colapsase. Recuerdo aquella de broma de que Barcelona era una ciudad llena de gente que no valdría para nada en caso de guerra, por dedicarse a actividades de poca aplicación directa, particularmente en un conflicto bélico, y en general para situaciones ordinarias de la vida, más allá de la burbuja de una ciudad metropolita europea, orientada actividades en el sector servicios y de consumibles de alto nivel en la escala trófica.
Los sistemas humanos son muy complejos, de modo que la supervivencia fisiológica proporcionada por esa infraestructura de base puede resultar demasiado poco, sobre todo en sociedades desarrolladas en las que en general nos encontramos bastante alto en la pirámide de necesidades, buscando un paralelismo el concepto de necesidades humanas de Maslow. Un segundo nivel de infraestructura comprendería actividades como seguridad (policía y bomberos), enseñanza (colegios, institutos y universidades), atención y cuidados (guarderías y residencias de ancianos), y servicios de informática y telecomunicación, es decir, internet. Como con todo lo que sale de un enchufe o apretando un botón, hemos perdido la noción de lo vasto y complejo que es internet y los sistemas de comunicación telefónica, y la cantidad de gente y conocimientos requeridos para que todo funcione. De nuevo, un paradigma de infraestructura: solo veo un parte del sistema (páginas web, apps, servicios en la tele, etc.) sin valorar la infraestructura que hay detrás (servidores, centros de datos, bases de datos, cables de fibra óptica, cables de miles de colores, e ingenieros y técnicos sudando para que no salga todo ardiendo en una inmensa bola de fuego), y probablemente solo tenga una noción cuando algo falla.
Es curioso por otra parte como estas actividades fundamentales se encuentran entre las menos atractivas a la hora de trabajar. Es difícil imaginar a nadie diciendo quiero trabajar en un almacén, o ser camionero, o ser operario de planta potabilizadora. Estos trabajos que podemos denominar de "infraestructura" suelen ser además de los empleos menos valorados, más precarios y peor pagados. De los que, en caso de reformas laborales, recortes de presupuestos y demás avatares económicos, son de los primeros en recibir el golpe, y recibirlo más duramente. Aplaudir y dedicar doodles está muy bien, pero es una apreciación tardía y fútil, considerando la precariedad y el estrés con las que esos trabajadores tienen que afrontar estas semanas, meses, diremos futuro indefinido. Y no deja de ser irónico que aun así, a pesar de ese olvido a la "infraestructura", los países, las ciudades y las comunidades humanas que habitan en ellas dependamos de forma directa e innegociable de esas actividades.
infraestructura
- f. Obra subterránea o estructura que sirve de base de sustentación a otra.
- f. Conjunto de elementos, dotaciones o servicios necesarios para el buen funcionamiento de un país, de una ciudad o de una organización cualquiera.
En este conjunto de elementos es probable que haya relaciones complejas en las que haya infraestructuras, estructuras y superestructuras, infraestructuras embebidas en otras o interrelacionadas, dándose soporte entre ellas y combinadas dando apoyo a otro elemento de estructura. Mirando en particular al significado de elementos que permiten el buen funcionamiento de un país, podemos imaginar la magnitud y complejidad de las distintas "infraestructuras", y de las relaciones entre ellas, que necesita un país para funcionar. En cualquier caso, dejando a un lado definiciones teóricas al respecto, las infraestructuras en general no se ven, están ocultas, o quedan tapadas por las otras actividades a las que dan soporte. Normalmente no le prestamos atención hasta que no funcionan bien, notamos su ausencia y olvidamos que existen cuando todo va bien. En una analogía, de nuevo, corporal, todo nuestro querido cuerpo es la infraestructura de nuestro ser, de nuestro ser consciente podríamos decir, con toda esa serie de complicados tubos llenos de fluidos, fibras transmitiendo impulsos eléctricos, huesos soportando el peso, órganos bombeando, digiriendo, absorbiendo aire, excretando desechos, y, en definitiva, manteniendo el conjunto con vida. Cuerpo al que en muchos casos solo prestamos la debida atención cuando empieza a fallar, es decir cuando empieza a presentar enfermedades y dolencias varias, por desgaste propio del tiempo o por desgaste acelerado por malas decisiones o total irresponsabilidad.
Siguiendo esta idea, en la que la infraestructura es aquello que soporta a la estructura y que en muchos casos no se ve, o en general no se le presta atención, salvo cuando las cosas empiezan a fallar, ha quedado a la vista en estos días de comienzo de la coronaera cuales son los servicios más fundamentales, sin los cuales el pánico cundiría, sin los cuales el colapso de la ciudad sucedería en cuestión de días. Haciendo una recapitulación tendríamos las siguientes actividades, sin ningún orden en particular, que bajo mi punto de vista proporcionan lo más básico para mantener animales humanos con vida:
- Abastecimiento de alimentos. Aquí debemos incluir desde productores en granjas y huertas, procesadores que almacenan, procesan y empaquetan, y distribuidores que organizan y transportan hasta los supermercados en cada ciudad.
- Abastecimiento de agua. Desde captación, almacenamiento y tratamiento, hasta controles de calidad y conducción de agua potable a cada casa.
- Abastecimiento de energía. Contando cualquier fuente de energía, su procesamiento y posterior transmisión en forma de electricidad, gas o en depósitos de combustible.
- Saneamiento y basuras. Incluyendo depuradoras, recogida de basuras, vertederos, plantas de clasificación, muestreos y laboratorios, transporte a otros países (los residuos plásticos se exportan en muchos países...)
- Salud. Particularmente en caso de pandemia, y en general para mantener a la población saludable y con vida ante enfermedades. Podríamos incluir, además de hospitales y personal sanitario, toda la infraestructura para producir medicamentes y material médico.
En estas actividades participan, sin ser ni mucho menos exhaustivo, agricultores, ganaderos, recolectores, operarios de plantas de procesamiento, técnicos de laboratorio, camioneros, estibadores, técnicos e ingenieros de cada especialidad, recogedores de basura, más camioneros. En los hospitales, como micromundos además del personal médico, de enfermería, tendríamos personal de limpieza, de cocina, lavanderías, etc. Todo ellos interrelacionado en una compleja red.
El resto de las actividades (económicas) son también importantes, desde luego, para el funcionamiento de un país, pero digamos que importante no es fundamental. ¿Son actividades que sostienen el actual sistema económico? Por supuesto, tanto como, y siendo un poco exagerado, las casas de apuestas, el fútbol o las youtubers pueden generar dinero, pero apuesto a que nadie diría que son fundamentales, que, puestos a elegir, preferiría futbol a hundirse en su propia mierda si las depuradoras dejasen de funcionar, o morir de hambre si esa compleja red de suministradores de alimentos colapsase. Recuerdo aquella de broma de que Barcelona era una ciudad llena de gente que no valdría para nada en caso de guerra, por dedicarse a actividades de poca aplicación directa, particularmente en un conflicto bélico, y en general para situaciones ordinarias de la vida, más allá de la burbuja de una ciudad metropolita europea, orientada actividades en el sector servicios y de consumibles de alto nivel en la escala trófica.
Los sistemas humanos son muy complejos, de modo que la supervivencia fisiológica proporcionada por esa infraestructura de base puede resultar demasiado poco, sobre todo en sociedades desarrolladas en las que en general nos encontramos bastante alto en la pirámide de necesidades, buscando un paralelismo el concepto de necesidades humanas de Maslow. Un segundo nivel de infraestructura comprendería actividades como seguridad (policía y bomberos), enseñanza (colegios, institutos y universidades), atención y cuidados (guarderías y residencias de ancianos), y servicios de informática y telecomunicación, es decir, internet. Como con todo lo que sale de un enchufe o apretando un botón, hemos perdido la noción de lo vasto y complejo que es internet y los sistemas de comunicación telefónica, y la cantidad de gente y conocimientos requeridos para que todo funcione. De nuevo, un paradigma de infraestructura: solo veo un parte del sistema (páginas web, apps, servicios en la tele, etc.) sin valorar la infraestructura que hay detrás (servidores, centros de datos, bases de datos, cables de fibra óptica, cables de miles de colores, e ingenieros y técnicos sudando para que no salga todo ardiendo en una inmensa bola de fuego), y probablemente solo tenga una noción cuando algo falla.
Es curioso por otra parte como estas actividades fundamentales se encuentran entre las menos atractivas a la hora de trabajar. Es difícil imaginar a nadie diciendo quiero trabajar en un almacén, o ser camionero, o ser operario de planta potabilizadora. Estos trabajos que podemos denominar de "infraestructura" suelen ser además de los empleos menos valorados, más precarios y peor pagados. De los que, en caso de reformas laborales, recortes de presupuestos y demás avatares económicos, son de los primeros en recibir el golpe, y recibirlo más duramente. Aplaudir y dedicar doodles está muy bien, pero es una apreciación tardía y fútil, considerando la precariedad y el estrés con las que esos trabajadores tienen que afrontar estas semanas, meses, diremos futuro indefinido. Y no deja de ser irónico que aun así, a pesar de ese olvido a la "infraestructura", los países, las ciudades y las comunidades humanas que habitan en ellas dependamos de forma directa e innegociable de esas actividades.
Comentarios
Publicar un comentario