Me llegó un email hace un tiempo con conciertos en los próximos meses. Entre artistas desconocidos y algún que otro medio conocido, de haber escuchado un par de canciones, me di cuenta de que venía Jamie Cullum - al cual conocíamos y habíamos visto ya en Dublín hace varios años. Con la ansiedad que caracteriza a los organizadores de conciertos, las entradas habían sido anunciadas a la venta con meses de antelación. En el momento parecía muy lejano yo por otros posibles planes que implicaban no estar en la isla, descartamos comprar entradas.
Tras unos meses me volvió a llegar otro email con novedades musicales. Esta vez sin excusa de otros planes y con ciertas ganas de romper un poco la rutina de la semana (el concierto era un lunes), decidimos comprar entradas. No quedaban muchas, pero encontramos un par en el gallinero. Probablemente no fueran de las mejores, por ser de las últimas y por estar arriba, pero al ser en el Borde Gais Theatre, un teatro en la zona de Grand Canal Dock, podíamos tener seguro que algo íbamos a ver, y sobre todo, escuchar, que en definitiva es lo que importa.
A pesar de que el día del concierto había estado bien entrado en lluvia, de esos días que el cielo solo ofrece una gama de grises y la lluvia, fina y persistente, parece que no empieza ni termina, a última hora de la tarde aclaró y pudimos ir paseando por la ribera del canal hasta el teatro. La escena al llegar la típica, más de bar que de concierto, con gente haciendo cola para pedir o ya con el codo bien cómodo para empezar a trasegar.
Ya en nuestros asientos, que encontramos sin ninguna dificultad, pude ver que había acomodadores. Hacía tiempo que no veía a acomodadores, en el cine al que vamos no hay y en otros conciertos a los que hemos ido recientemente no hemos cogido butacas. Siempre me han parecido como algo antiguo, o de sitios complejos con mucho recovecos. La acomodadora que estaba en nuestra zona se esforzaba, subiendo y bajando escaleras continuamente, en atender a todo el mundo, manteniendo la sonrisa, señalando con el dedo y rápidamente recogiendo la mano para evitar señalar, indicando acto seguido con la linterna. Marcando también los escalones, que al tener mucha pendiente el palco y haber poca luz requerían de ese gesto adicional, como si recordase a cada paso a su "acomodado" que había otro escalón y otro y otro. Había gente que iba con la entrada como si lo que en ella hubiese escrito fuese un jeroglífico indescifrable que solo un iniciado pudiese leer: Fila K, butaca 12. No entiendo qué problema había o tenía alguna gente en encontrar su sitio, como si asociar una letra y un número con una fila y una butaca en ella fuese un esfuerzo sobrehumano.
Ante la afluencia de gente, con caras de póker porque nadie les indicaba donde sentarse, acudieron más acomodadoras a socorrer a su compañera, que de tanto subir y bajar escaleras, y a pesar de ser joven estar en mala forma física para tales menesteres, estaba ya empezando a resoplar y perder la sonrisa y la paciencia. Se juntó además que las actuaciones se adelantaron respecto a la hora que habían anunciado. Los que habían estado haciendo tiempo en el bar mientras tocaba Megan O'Neill, la telonera, se dieron cuenta de que no contaban con tanto tiempo y se agolparon, nerviosos por perderse el inicio del concierto, de pronto para entrar y ser colocados. Las acomodadoras dirigiendo así con linternas y cuesta abajo un rebaño de ovejas borrachas.
El concierto, sin entrar en muchos detalles, fue muy bueno, como era de esperar. Jamie y su banda empezaron cantando Mankind a capella en un pequeño corro, solo acompañados más tarde por un contrabajo y una guitarra en acústico. Con esa actuación impresionante, por la similitud con la canción que había escuchado y por la fuerza de que fuese interpretada prácticamente solo con voces, a mí ya me había parecido bastante y gustoso me habría ido a casa.
https://www.youtube.com/watch?v=aQilmpErc14
Jamie comentó que había tardado mucho en sacar disco porque no tenía claro si realmente quería seguir con la música,o al menos haciendo álbumes. Y es de entender, porque Jamie no es un artista de hacer canciones, álbumes y giras repitiendo temas hasta la saciedad; él es más un músico de jam session, que quiere descomponer canciones y explorar ritmos y melodías sin atarse a "fabricar" mecánicamente una canción, algo que grabado no suena igual, pierde esa viveza y naturalidad. Por esos álbumes son relativamente mediocres y sus conciertos un torrente de música, una gozada.
https://www.youtube.com/watch?v=aQilmpErc14
Jamie comentó que había tardado mucho en sacar disco porque no tenía claro si realmente quería seguir con la música,o al menos haciendo álbumes. Y es de entender, porque Jamie no es un artista de hacer canciones, álbumes y giras repitiendo temas hasta la saciedad; él es más un músico de jam session, que quiere descomponer canciones y explorar ritmos y melodías sin atarse a "fabricar" mecánicamente una canción, algo que grabado no suena igual, pierde esa viveza y naturalidad. Por esos álbumes son relativamente mediocres y sus conciertos un torrente de música, una gozada.
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